Las medidas contra Elsevier son tres:
Miremos con cuidado cada una, empezando desde la última.
Editorial Board: a ser editor se llega por invitación. Es un honor, y como tal, rechazable, pero creo que principalmente es un acto de servicio hacia las matemáticas. Lo triste es que justamente desde el Editorial Board de una revista es donde más se puede pelear por lo que importa: su calidad (no el precio, aclaremos, pero veremos que eso es secundario).
Referees: acá ya no hay tanto acuerdo: el propio Tao dice que seguirá refereando porque entiende que es un servicio a la comunidad matemática, a sus integrantes. Como referees, es grande el poder que tenemos, y no deberíamos despreciarlo. ¿Nos piden el referato en 2 meses? Mala suerte, no creo que pueda..., y así con distintas cosas que no nos gusten, pero otra vez estamos apuntando al enemigo equivocado si dejamos de referear para una editorial determinada.
Papers: acá la cosa es muy complicada. Los mismos que proponen el boicot aseguran que por la posición que ocupan, no les representa ningún problema publicar en uno u otro lado, no tienen presiones de IF, calidad de revistas, etc... pero no es el caso del resto del mundo, y son conscientes que no todos se pueden dar este lujo. Coincido con la idea de poner los papers en el arXiv, páginas personales, servidores de las universidades, etc. Me causa cierta gracia en este punto que algunos tengan papers ya enviados, pero no los retracten para reenviar a otros journals, pero bueno... también muchos rechazan ser editores sin que les hayan ofrecido serlo.
Cabe aclarar que ese caracter voluntario que señalan se pasó muy rápido por alto: por ejemplo, no faltó quien propusiera (en nuestro país) que a partir de determinada fecha CONICET no aceptara los papers que los investigadores publicaran en Elsevier (!?).
Hay varios puntos anexos a este boicot y sería muy largo desarrollarlos acá: las revistas, los precios que cobran, las alternativas que se proponen. Los dejo para futuros posts.
Igual, sigo sin entender por qué no se apunta a una medida más simple: en vez de firmar una solicitada en una página de internet [eh...! una solicitada en una página de internet!!] por qué no dejar de comprar las revistas de Elsevier? Ese es el único boicot que entendería una editorial.
Imaginen los autores enviando sus papers a Elsevier y al arXiv, los referees y editores manteniendo la calidad, y las publicaciones sin demanda (bastaría mirar el Table of Contents y salir a bajarlo del arXiv). Ahí sería Elsevier la que se preguntaría qué hacer...