La historia me llamó la atención, así que se las cuento. Si no les interesa, se pueden ir a pasear por la
Tierra Media, gracias a google maps.
Sospecho que Tolkien hubiese estado encantado de conocer a Chu, y hubiese disfrutado del malentendido: por un mal manejo del idioma, Hsueh-Heng Chu se hizo llamar
Lucifer (por eso de
lux +
fero, "el que trae la luz"). Ahora prefiere que le digan
Luc.
* * *Dicen que el chabón creció en China, y aprendió inglés para jugar a los videos y leer fantasy/sci fi. A eso se dedicaba cuando a fines de los noventa se enteró de la gran noticia: pensaban llevar al cine la trilogía del Señor de los Anillos.
Mientras otros fanáticos hubiesen comenzado a ahorrar para la entrada, Luc pergeñó un verdader
plan chino: se acercó a un editor (chino) y le propuso publicar la trilogía (en chino).
Llegaron a un acuerdo: Luc la traducía, y si se vendían menos de 40 mil ejemplares individuales (o 10 mil packs con los tres), no veía un centavo. Por arriba de eso, recibía un módico 9% por libro.
* * *Sólo en Taiwan se vendieron más de 220 mil packs con la historia completa...
Uno podría decir que cumplió el sueño del pibe: puede pasar el resto de su vida tirado en un sillón dedicado a los jueguitos, leyendo lo que tenga ganas, y el resto es historia. Pero todavía queda algo más.
* * *Haciendo honor al apodo que se puso (en el buen sentido, error mediante) invirtió (dilapidó, dirán otros) más de la mitad de su fortuna en dos proyectos: una fundación para promover la literatura fantástica, y la versión china del
MIT OpenCourseWare, donde traduce los cursos.
Para más info, hay una nota en el
NYTimes, otra en
El Fenómeno, y muchas más en el sitio de Chu,
Opensource Opencourseware Prototype System.