20.6.07

1281.- Nicolas de Cusa

1401 no era un buen año para nacer, por lo menos en aquella Alemania que todavía no era Alemania. Bue, peor estaban Inglaterra y Francia, con aquella Guerra de los Cien Años que no duró cien años (duró más). Encima la peste...

Pero el chabón, con su doctorado en leyes y su inclinación a la teología, se las ingenió para tirar un par de ideas físico matemáticas de primera clase. Y ni hablar de astronomía: es uno de los primeros en defender que la Tierra no era el ombligo del universo, y que éste era infinito, con infinitos soles que no eran ni mejores ni peores que el nuestro.

Y aunque pocos comentan el tema (Duhem es una excepción, Dugas otra), fueron muchos los hombres medievales que se plantearon cómo demostrar que la Tierra se movía.

Una de las mejores demostraciones, si se la puede considerar tal, es que no se puede obtener energía de la nada. No lo decían con estas palabras, pero era eso lo que pensaban: técnicamente, la Tierra se beneficiaba con el calor del Sol, y con la noche, para no recalentarse... así que era la Tierra la que debía moverse para obtenerlo!