18.1.08

1360.- Bobby Fischer (1943-2008)



A los nacidos en la década del '70 nos persiguió un fantasma que nunca vimos jugar: Fischer. Cuando volvió en aquel match revancha contra Spassky, creo que todos nos desilusionamos un poco, y es que no se puede superar una leyenda. Ese match, además, lo llevó a la ruina: jugado en Yugoslavia, en pleno embargo yanqui, lo convirtió en un prófugo y tuvo que exiliarse de su país. Desde entonces, cada vez que apareció en público fue con declaraciones polémicas sobre la política de su país, que hubiesen sido provechosas de no ser por el contenido racista de las mismas.

Fischer protagonizó una de las batallas épicas de la Guerra Fría: su match por el título contra Spassky. El match tuvo tantos comentaristas políticos como ajedrecísticos, y hallar un lugar neutral (al final fue Islandia) se vio dificultada una y otra vez por la dificultad de acomodar a los ajedrecistas y a los servicios secretos. Marcó un triunfo del individualismo yanqui contra el colectivismo soviético, pero esa historia está llena de grises que ni se comentan. Para ganar, por ejemplo, tuvo que cambiar las reglas, cambiando las eliminatorias de un torneo general a una serie de matches individuales (antes, una mayoría soviética importante torcía el rumbo de estos torneos: se dice que en la 1ra ronda sólo entablaban entre sí, y en la 2da entregaban sus partidas al que había salido primero de ellos). Y lo más interesante es que no clasificó para jugar las elimatorias, sino que obtuvo su lugar (y así llegó al título) porque un jugador americano renunció a jugarlas en favor a él. Claro que en esas eliminatorias su nivel para arrasar a los rivales por 6-0 fue algo sorprendente, el único que le hizo fuerza fue Petrosian, con 5 tablas en los primeros partidos... y un 6-0 después.

Reti decía que el ajedrez prosperaba en los países que lideraban ideológicamente al mundo. Con Fischer comenzó a declinar el poderío ruso en todo sentido, y si bien los rusos se destacan hasta el día de hoy, está claro que es el momento de la globalización, ya que se encuentran desparramados por todo el mundo, al igual que los principales jugadores de distintos países: desde una yanquizada Polgar, al españolísimo Shirov... Pero debería corregir este final: ahora son las computadoras las que llevan las de ganar. La globalización no pasó, se virtualizó.

11 comentarios:

Otis B. Driftwood dijo...

Este... oiga, que la Polgar es húngara :P

JuanPablo dijo...

si, pero vive hace años en usa! (igual que seirawan); o que la cantidad de argentinos repartidos por italia, españa y alemania.

JuanPablo dijo...

ah, tenés razón, quedó mal, ahí lo arreglo

pablotossi dijo...

saliendo del ajedrez, entre lo que hizo en el 75 y lo que le hicieron en el 92 no se que fué lo que marcó un gris final para él y por eso nos perdimos de verlo jugando ajedrez... un grande.

Amio Cajander dijo...

... descanse en paz...

un cerebro menos en este mundo descerebrado...

aunque la verdad sea dicha en el caso de Fischer muchas de las cosas que hizo siguio mas el dictado de sus tripas que de su cerebro...

LuKas dijo...

LLegó a jugar un ajedrez que para su época rompía todos los esquemas. Lo demás dejemoslo ahi, no fuera que en vez de paranoico hubiera visto algo en serio....

JuanPablo dijo...

pablo, el no jugar y desaparecer por completo contribuyó muchísimo a su leyenda. Si hubiese seguido, en esos 20 años desde que ganó el matcha hasta el '92, lo hubiésemos visto declinar, en cambio así... quedaba eternamente con menos de treinta años.

LuKas, su paranoia tenía cierta justificación, tanto a principios de los '70 cuando los rusos lo vigilaban a full, como en los '90, Y ni hablar de lo que le hicieron con el remate de sus cosas personales.

JuanPablo dijo...

Amio, muy cierto! tal vez jugaba también con las tripas, no?

Don Gaiferos dijo...

Le seguí en algunos torneos. Por imprevisible era bueno. Lo suyo: juego medio. Evito entrenadores y aun así dejo en evidencia a la maquina ajedrecista y estatal soviética. Tiene partidas memorables. Creo que daba más preferencia al caballo que al alfil (no me salgan con chorradas matemáticas, las conozco todas) . O sea, murio el Maradona del ajedrez.
Un Saludog

JuanPablo dijo...

si, un maradona, en más de un sentido!

Anónimo dijo...

Una decepción para Fischer (y para mí en particular y a los argentinos en general debería) es la estafa sufrida en Buenos Aires cuando presentó su Fischerandom, cerca de 50.000 dólares, me lo contó el GM Morgado...