12.11.07

1339.- Mas libros

Hagamos una pausa en las recomendaciones, no da empezar el post diciendo:

Ponele que un gorila llega a ser ingeniero, con título de verdad, reconocido por alguna universidad de cualquier parte del mundo...


Es imposible -al menos en esta parte del mundo- no asociarlo a la realidad política argentina de los últimos 60 años (desde la ingeniera devenida ecologista fracasada, hasta el casi ingeniero experto en seguridad, sin olvidarnos del intendente que mira las cosas como si economía=no gastar). Y no sé si un extranjero -Otis, por caso- debe perder un par de años en tratar de entender este fenómeno único.

Pero el que quiera intentarlo tiene un par de textos a su disposición: No habrá más penas ni olvido, de Osvaldo Soriano; y especialmente, Cuentos de los años felices del mismo autor.

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Ayer bajé Cuentos de los años felices, y releí esas historias que me habían enganchado desde la contratapa de Página 12. Historias escritas de un Soriano de cuando era chico y su padre tenía la edad que él tiene al momento de escribirlas, y la relación con este padre (¿hasta qué punto ficticio?) vista desde los sueños de crecimiento económico del país, las opiniones políticas, las idas y venidas de un país que no se decide a hacer las cosas en serio donde un gobierno que sube -sea quien sea- voltea lo que el otro hizo e inicia un nuevo proyecto grandioso que no podrá terminar (ya que será destruído por el gobierno siguiente).

Me impresiona haber leído algunas de esas historias hace casi 20 años. Mi pueblo tenía una biblioteca popular, una institución que hoy sería imposible fundar: uno de los pocos edificios de dos plantas, (o tres, mejor dicho) 50 mil volúmenes distribuidos desde el piso hasta el techo, carpintería de calidad. Durante años, ahí se compraban o recibían los diarios, pero la crisis de los '80 restringió su compra. Cornetín (o La Oligarcación, pero sólo uno al día) se recibían con la primer página mutilada: el encabezado se devolvía como muestra de que el ejemplar no había sido vendido. Página 12, en cambio, llegaba como donación. Cosas del pueblo: el distribuidor oficial de diarios y revistas no lo traía, tal vez porque era demasiado zurdo para su gusto. Tampoco me trajo nunca la Humor y Juegos, pese a que se la pedí personalmente un par de veces. ¿Para qué molestarse en contactar una editorial, si iba a vender un único ejemplar? P/12 lo distribuía otra persona, que más adelante instaló una de las primeras FM (truchas, para la época), y venía con el sello de "ejemplar sin cargo", donado probablemente por el propio diario. Y todo se terminó con la venta del diario a sus dueños actuales.

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Cuentos de los años felices tiene tres partes: fútbol, historia argentina, y estos cuentos ubicados entre 1940 - 1960. Esos son los que quisiera recomendar para un ingeniero, sea gorila o no. Peronismo, antiperonismo, desarrollismo, el Che, la nacionalización del petróleo... todos estos temas desfilan por los cuentos Aquel peronismo de juguete, Gorilas, Vidrios Rotos...

Cero matemáticas, física, ciencia. Cero literatura, agregará alguno. Pero mucho espíritu "ingenieril" vivo en los personajes, capaces de destruír una radio o uno de los primeros televisores para entender cómo funcionaban.