18.4.05

865.- Recomendada .81

La última Ñoño, o Ñandú, fue la mejor de todas. Tres notas seguidas 'leíbles', casi un record...

Primero, "Impostursa intelectuales en las ciencias sociales". Una propaganda del libro "A la sombra de la ilustración", de Bricmont (el coautor de Sokal) y Debray (uno de los atacados en aquella época), condimentada con una entrevista a Sokal, y opiniones de ambos bandos.

Después, pegadita a ésta, "Stars Wars o la venganza del capital", de S. Zizek. Desopilante. Conviene leerla después del otro, para ver cómo evolucionaron los seguidores de Lacan, Deleuze y Derrida. Me suena que éstos no van a tener un "Affaire Sokal"...

Tercera, una entrevista a un historiador, Jean Pierre Vernant, sobre el teatro y las tragedias griegas. Cuando pienso en estas cosas, o en Shakespeare, siempre me pregunto cuándo Hollywood se dará cuenta de que los protagonistas también pueden morir en una película.

Por último, de yapa, una entrevista a Eco.

6 comentarios:

Santiago dijo...

Juan Pablo, ¿sabes si se puede leer la revista en línea? O si se consigue en México (aunque eso yo lo averiguo más fácilmente, supongo)

La página de Clarín dice que esos artículos son exclusivos de la edición impresa, pero me interesa.

Saludos

Matias dijo...

Me diste ganas de leerla. A ver si la consigo.
Con respecto a Hollywood y los finales de las peliculas, supongo que se daran cuenta cuando dejen de entender el cine como un pasatiempo y logren intentar hacer arte.

JuanPablo dijo...

santiago, me quedé sin scanner (el que tenía, era para win98...) pero si me pasás por mail una dirección postal, te fotocopio los artículos.

pini dijo...

Jean Pierre Vernant escrbió un libro maravilloso sobre mitos griegos, una reproducción de los cuentos que le contaba a su nieto antes de dormir.
veré si puedo hacer algun comentario.
escribo con una mano, y con la otra doy la mamadera.

JuanPablo dijo...

eso, pini, esperamos el texto!

Santiago dijo...

Bueno, deja lo busco por acá, que igual está bueno saber si se consigue y dónde, y si no, te escribo