5.9.02

153.- Cuando Alan... y la nota 6



Al final, los ingleses consiguieron capturar los libros de códigos, en operaciones audaces denominadas 'pellizcones'. Esto consistía en abordar barcos (prinicipalmente meteorológicos) y copiar los códigos sin levantar sospechas, aunque en algunos casos hubo que hundirlos para que no supieran que les habían robado los libros. Pero con eso no fue suficiente.

El problema nuevo fue que las coordenadas de los barcos y submarinos estaban escritas de una manera especial, y no podían entenderlas. La única esperanza era captar las transmisiones tras un hundimiento, y conociendo la posición del barco hundido, tratar de identificar en el mensaje la referencia a la ubicación exacta. El problema es que esto requería 'hacerse hundir' demasiados barcos, y no era negocio...

Para eso se usó la operación 'Jardinería': consistió en plantar minas en el Mar del Norte (boyas con explosivos), no para que los barcos las chocaran y se hundieran, sino para que las detectaran y transmitieran su ubicación a otros barcos.