10.8.02

119.- Partido, revancha y bueno

En aquella ocasión, luego de la victoria definitiva sobre Deep Thought, Kasparov comentó a un grupo de ajedrecistas lo extenuante de jugar contra las computadoras.

-La máquina no sabe que juega una partida en vivo-dijo el campeón. Vlastimil Hort asintió:

-Yo puedo juzgar mi posición por el color de las orejas de mi oponente.

-Pero las computadoras no tienen orejas-, terció Yasser Seirawan.

-Ése es el problema-, concluyó Hort.

(según cuenta Hugo Vargas, en La jornada Semanal del 11-VIII-96)