9.2.03


300.- UN TRISTE FINAL


¿Qué pasó? "Of course I wanted to win, but the top priority on my agenda today was not to lose" dijo en la conferencia de prensa. La posición era como mínimo tablas, y tenía chances de ganarla. Podía probar otras diez movidas sin mucho riesgo, el plan de avanzar los peones centrales es obvio y muy difícil de calcular para DJ (el tipo de problemas a resolver, dónde situar las piezas a futuro, es imposible para la máquina, que ni siquiera es capaz de contar en cuántas movidas corona un peón en una 'carrera'). Tal vez le agarró miedo, después de aquel sacrificio en la partida anterior, cargaba con la responsabilidad de no sufrir una segunda derrota ante una computadora. Si no hay algo más raro, la presión psicológica parece la única explicación.

Pero las movidas de Kasparov fuera del tablero son más difíciles de predecir o explicar. Cuando perdió su match contra Kramnik en el 2000, muchos se preguntaron qué estaba pasando... seis meses después, Kasparov lo destrozaba con la misma variante que habían usado en el match (este fue el partido).

Una explicación de ese match era que dos campeones del mundo no le convenían a la Fide ni a Kasparov, pero que éste tenía cerradas las puertas para la unificación del título. Kramnik lo haría, y se especulaba que en dos años la Fide se reconciliaría con el ruso y volverían a un único campeón. Muy conspirativa, pensarán, pero pasados dos años, las predicciones se cumplieron. Tras el Acuerdo de Praga, Kasparov es uno de los cuatro aspirantes en su carácter de jugador con mejor Elo. Otra muestra de las buenas relaciones Fide-GK es el match que recién terminó: auspiciado por la Fide, que eligió a Kasparov como rival de la máquina (en lugar de Kramnik, Ponomariov, o Leko).

¿Qué sigue ahora, tras el empate? Hay rumores de un desempate. GK cobró mas de 100 mil dólares por partida, hay que ver si aparecen sponsors. Pero un cambio que tratarán de imponer es que el log de la máquina esté disponible. Durante los partidos, sólo el árbitro y el operador podían ver la pantalla de la máquina, lo cual no permite saber qué pensó la máquina, cómo evaluó las posiciones, qué opciones consideraba.